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Crisis Curativa

Publicado por Diana Gonzalez en

 

CRISIS CURATIVA

Una de las razones más importantes que tengo al redactar este libro, es advertir sobre la crisis curativa. Tan pronto se comienza el tratamiento natural de desintoxicación del organismo por el empleo y uso de los medios naturales, se presenta la crisis curativa. Es decir, al principio o durante la cura se han de presentar, por algunos días, síntomas desagradables que no son, de ninguna forma, motivo de alarma. Como veremos más adelante, es un proceso natural que puede durar algunas horas o días, dependiendo de cada caso.

Durante este proceso pueden reaparecer por corto tiempo síntomas de enfermedades que habían sido tratadas con medicamentos artificiales como aspirinas, drogas e inyecciones. Luego desaparecen definitivamente tras el verdadero tratamiento natural. Esto  se explica porque las drogas, inyecciones y otros tratamientos artificiales no curan, sino que se limitan a detener por breve tiempo los síntomas de la enfermedad, envenenando, intoxicando y empobreciendo la sangre, disminuyendo las reservas propias del organismo. Es decir, estos tratamientos esconden la enfermedad por un tiempo, pero no curan la condición.

Sólo el uso del tratamiento natural llega a la raíz del problema, a la causa de todos los males y de las enfermedades, expulsando del organismo todas las materias tóxicas que ocasionan daño y promoviendo la verdadera salud natural. Comprenderá usted que el acción de limpieza y curación tan poderosa que se desata en el organismo con la Medicina Natural, tiene que producir trastornos momentáneos pero pasajeros. Es a ese aspecto de la recuperación que llamamos “CRISIS CURATIVA".

La "crisis curativa" es la serial de que el proceso de curación y purificación ha comenzado. también es serial de que el organismo había sido tratado de manera antinatural y que ahora se deshace de todo lo que le quitaba energía. Estos síntomas pueden durar algunos días por lo que hay que desarrollar paciencia, perseverancia y espíritu de sacrificio. Todas las cosas buenas son difíciles de alcanzar y la salud es lo más precioso, sabre todo, cuando se pierde.

Muchas personas me han dicho: "yo pago lo que sea, dígame, (,Cual es el remedio?", pero no hay una fórmula mágica. No existe una droga instantánea para curar determinado mal. De la misma manera que una enfermedad va madurando hasta convertirse en mal crónico tiene que volver sabre sus pasos para curar. En otras palabras, para poder llegar al estado de enfermedad, el órgano enfermo fue pasando de la etapa aguda, a la subaguda y de esta a la crónica. De la misma manera sucede la recuperación, pero a la inversa.

Sabemos que los males crónicos no producen dolor en esta etapa. El dolor es una señal del sistema nervioso del cuerpo, pero cuando existe un bloqueo por las toxinas, la persona no siente la señal característica de determinado mal. Pero alguna vez tuvo que padecerlos.

En el tratamiento natural, tan pronto comienza la eliminación de toxinas, se produce una acción  de rechazo y reaparecen por algunos días los dolores de cabeza, de espalda, de piernas o del lugar más afectado en la persona tratada. Por lo general, la recuperación comienza de pies a cabeza, a la inversa de cómo fue degenerando el organismo. Enfermedades, ulceraciones, síntomas, infecciones de la piel, de la boca, tumores, erupciones, dolores y males que alguna vez sufrimos y que fueron curados con drogas, pasaran por nuestro organismo nuevamente coma una procesi6n en marcha atrás.

En muchos casos, pasa por el paladar del paciente el sabor exacto del medicamento que tomó para determinada enfermedad. En otros, el olor de determinada droga o medicina vendrá a la nariz acompañado de náuseas y repulsión de parte del organismo que aprovecha la oportunidad para hacer limpieza y librarse de toda materia extraña acumulada por anos. Comprenderá usted, que este proceso de purificación natural tiene que producir trastornos y para eso queremos advertirles. Muchos, al sentir debilidad, náuseas, mareos, dolor, diarrea y otros síntomas, se han asustado y han sido llevados a un hospital.

Nuevamente han sido bombardeados con drogas, creyendo que es una infección o algún proceso degenerativo, deteniendo así el proceso curativo natural. según se detienen los síntomas, así también se inhiben las reservas del organismo que lucha ardientemente por expulsar al enemigo. El cuerpo pierde la batalla y hay que esperar otra oportunidad, que a veces no llega nunca. Esta es la razón por la cual suspenden el programa natural y al sentir todos esos síntomas adversos, se acobardan y dejan el tratamiento, negándole a su organismo el justo y natural derecho de recuperaci6n que había comenzado.

Algunos se quejan de que no habían padecido dolores de cabeza en años y ahora comienzan a sentirlos. A esos, les decimos que el cuerpo está en recuperación. Si soporta unos días, disfrutara de los resultados. Otros, que han estado padeciendo de dolores, los ven desaparecer para siempre. Cada organismo es diferente y todos tienen que pasar su proceso de purificación. Para algunos es fácil y los síntomas pueden pasar sin mayores molestias, pero para otros es más difícil.

Algunos organismos piden unos días de descanso y es menester guardar cama en un lugar bien ventilado, bañarse dos o tres veces al día, cambiarse de ropa y de toalla, darse enemas cada dos o tres horas, alimentarse a base de crudos, frutas y vegetales, tomar té de plantas y jugos naturales. Durante esa etapa incómoda se deben repasar las tratados de medicina natural para fortalecer el intelecto, desarrollar la fe mediante la confianza y la oraci6n constante y así tener la energía mental necesaria para tomar las decisiones correctas.

Si probamos a la naturaleza, la evidencia pasara claramente ante nuestros ojos. No hay nada mejor que poner a prueba aquello que nos causa duda o perplejidad. Diez días en la dieta natural correcta es suficiente para el más incrédulo. Quitemos la carne y los otros alimentos tóxicos de la dieta de todos las días, sustituyámosla por alimentos sanos y nutritivos y podremos ver que en término de horas o días ( dependiendo de/ tipo de organismo) se presenta la CRISIS CURATIVA.  En otras palabras, fortalecemos el organismo y lo primero que este hace es limpiarse a sí mismo. Mas sencillo aun, podemos decir que si le damos las instrumentos necesarios y la materia prima, el mismo cuerpo se da su mantenimiento.

Noten que hago énfasis en este principio, pues es fundamental para todo el que entra al naturismo. Repito, el organismo humano esta tan maravillosamente diseñado y es capaz no solamente de combatir con éxito las enfermedades, sino también de mantenerse a sí mismo libre de ellas. ¿Cuáles son los medios? Pues sencillamente, la alimentaci6n correcta, descanso, paz mental, ejercicio, agua pura y suficiente luz solar. Un buen balance de los elementos básicos indispensables es necesario para darle a nuestro cuerpo la resistencia para combatir con éxito.

Esta aseveración puede resultar conflictiva en su mente, pues seguramente usted habrá estudiado las recomendaciones de muchos nutricionistas en cuanto a una dieta balanceada y al comparar, vera una notable diferencia entre ellos y las nuestras. Esto se debe a que el naturista sabe por experiencia propia que no hay mejor forma de vivir sana y felizmente que la que ellos han probado. A saber, la alimentación sana y vegetariana en armonía con las leyes naturales.

Es interesante notar coma el estudio de las reacciones voluntarias de nuestra naturaleza, cuando se armonizan con las leyes naturales, producen una gran satisfacción a todos aquellos que lo ponen a prueba. Las miles de personas que han pasado para esta experiencia, contagian su optimismo después de pasar el periodo crítico inicial. En algunos, las reacciones comienzan a las pocas horas de comenzar el proceso de desintoxicación. En otros, a las pocos días. Sin embargo, en algunos este proceso tarda meses. Su tardanza o duración depende de muchas circunstancias. Por ejemplo, la clasificación orgánico-celular del individuo. Esto es en términos de agrupación celular por área de tejido o compacticidad núcleo-molecular de la persona. Conocer este factor nos da una ventaja a los naturólogos sobre los que practican la medicina convencional ya que podemos hacer una clasificación individual en cuanto  a  los  márgenes  mínimos  o  máximos de  las tolerancias específicas de cada persona.

La tolerancia se determina mediante pruebas de laboratorio pues la inexactitud de los parámetros, si no se clasifica primero al paciente, a veces no permite un diagnóstico preciso. Esto nos aclara porque es que muchas personas, cuyas pruebas de laboratorio dan resultados negativos, continúan sintiéndose enfermas. En la medicina natural, se clasifica primeramente al individuo y luego se procede a analizar las pruebas de laboratorio de acuerdo a dicha clasificación.

Esta es la razón por la cual, a través de los medias naturales de análisis, se puede detectar una condición anormal antes de que lo pueda hacer el más sofisticado equipo de diagnóstico clínico­ moderno. En otras palabras, muchas personas que, clínicamente están saludables, las diagnosticamos enfermas mediante el método natural.

Las  normas de las pruebas de  laboratorio clínico se establecen de acuerdo a un estudio-encuesta que se  lleva a cabo entre una mayoría de personas de determinada región. De los resultados de ese estudio se establecen los distintos parámetros o niveles mínimos y máximos con los cuales se va a determinar quién está bien y quien está enfermo.

Todos los habitantes de ese lugar van a ser medidos por la misma regla sin tomar en cuenta que cada persona tiene su clasificación individual y que debe ser considerada al evaluar su caso. Aunque la gráfica de los valores de las tolerancias da sus rangos máximos y mínimos, siempre va a haber un lugar en donde se puede acomodar cada caso, pero se está tratando al individuo en forma general y nunca se podrán determinar sus tolerancias individuales para descubrir su verdadera condición. Tomemos como ejemplo una de las tolerancias más comunes pues determina la acidez de la sangre, un factor muy importante que refleja el balance de la nutrici6n y su relaci6n con el media ambiente.

El laboratorio nos da unos rangos de ácido úrico que fluctúan desde 2.2 hasta 9 para lo que se considera normal en mujeres y hombres. Esto quiere decir, que todos los pacientes cuyas cifras estén entre los valores que acabamos de mencionar van a ser diagnosticados como 'normales' sin tener en cuenta que, para muchas personas con diferentes tipos de organismo, un 5 o un 7 de ácido úrico, puede ser motivo de síntomas. Estos pueden variar desde manchas en la piel, hasta fuertes dolores de espalda o el conocido mal de la gota. Por esa razón, NO podemos aplicar los mismos valores a unos que a otros. Para algunos puede ser mucho lo que para otros puede ser poco.

Los niveles de tolerancia varían de una persona a otra y lo que puede ser alto para unos, para otros es relativamente normal. Hay que tener en cuenta, que personas que presentan condiciones agudas de gota, con sólo bajar un poco la cantidad de ácido úrico en la sangre, tienen un gran alivio. Esa es una forma de establecer parámetros individuales, no obstante, algunos van a presentar unas cifras diferentes a otros. Cada uno de ellos puede dar una cantidad numérica distinta, pero todos los que no se sentían bien, sentirán alivio cuando sus niveles de acidez bajen un poco. Es probable que todos ellos estén dentro de las rangos o parámetros de lo que se entiende que es aceptable como bueno. Pero si la persona ha sobrepasado sus propios márgenes de tolerancia, se sentirá mal, aunque sus rangos estén dentro de los parámetros. Por lo tanto, para que pueda haber una alarma efectiva que produzca un diagnóstico, los niveles de ese paciente deben de sobrepasar todos los números de la escala. Es entonces cuando se está clínicamente enfermo para fines de la medicina moderna.

En base a nuestra experiencia en esta materia y a los estudios que hemos realizado en miles de casos analizados, hemos podido clasificar los diferentes tipos de organismo en tres diferentes clases: 0, A, y B. Existen una o dos variaciones en cada una de ellas en donde se pueden combinar factores de A y de B o de 0 y de A. Esta es una clasificación del individuo con sus tolerancias máximas de acuerdo a su naturaleza orgánica y su tipo de sangre.

Muchas  personas  que  se  sienten      enfermas     y        acuden  al médico, son enviados al laboratorio para localización de causa. Es muy probable que se obtenga un resultado 'negativo' si no aparece ninguno de los elementos en la sangre fuera de sus parámetros normales. Entonces se le dice que está bien, por lo que la persona se alegra momentáneamente. Pero si los síntomas persisten y sigue sintiéndose enferma, aumentará  su  ansiedad  y  preocupación.

Lo común es que el médico  le recete algún medicamento sencillo para tranquilizarlo o le administre un antibiótico o tal vez un sedante sin saber bien cuál es la causa de los síntomas. Los síntomas pueden ser reprimidos con medicamentos por un periodo de tiempo, pero al reaparecer más agudos, la persona vuelve a su médico, quien no escatimara esfuerzo alguno en tratar de aliviar dichas dolencias.  Si no se localiza el problema, le pueden sugerir una cirugía exploratoria.

Muchos,  al  ver  que  el  paciente  sigue  quejándose  de  los mismos problemas y que a medida que se añaden medicamentos, no mejoran envían el paciente al psiquiatra. Se aduce entonces, que sus males son mentales, pues todos los resultados del laboratorio y sus expedientes revelan que no hay prueba clínica que justifique sus quejas.

Estas personas, en su mayoría, tienen problemas orgánicos que producen dichos síntomas, pero la deficiencia del sistema, al no poder ver los resultados de forma individual, no permite que el medico vea la evidencia a tiempo cuando probablemente, era más fácil su solución.

Todos estos casos son rechazados por no haber prueba clínica que compruebe sus quejas. Eventualmente se ha de evidenciar la causa, ya que los órganos afectados generalmente siguen su rumba degenerativo hasta que al fin son fácilmente diagnosticados y es necesaria una intervención de emergencia.

La clasificación orgánica del individuo es muy importante en el proceso de desintoxicación o limpieza ya que de este factor depende el tiempo  o periodo de preparaci6n que se va a necesitar para que las defensas acopien pertrechos y se levanten en guerra. Por lo tanto, podemos asegurar que la duración de la crisis y sus síntomas en conjunto, van a estar afectados por dicho factor. Esta duración no es una constante que se pueda establecer y codificar ya que es afectada por factores internos y externos que pueden alterar su estructura, ya sea a favor o en contra de la naturaleza. Veamos algunos de estos: factores genéticos, nutricionales, ambientales y emocionales. Además, tenemos que tomar en cuenta el trauma por accidente y los químicos tóxicos que a veces son determinantes. Si los tóxicos se consumen adictivamente. producirán cambios internos cuyos efectos alteran tanto et cuerpo físico como la mente y la personalidad. Mientras haya saturación de estos químicos se retardara el desarrollo de la crisis curativa.

Todos estos factores son determinantes y siempre  puede haber otros químicos que el organismo haya absorbido y que, aunque se desconozcan, influyen y determinan et tiempo que las defensas naturales necesitan para alcanzar su fortaleza máxima para lanzarse al ataque. Estas no declararan la guerra hasta que haya la seguridad de que la misma se ha de ganar y para eso debe haber ocurrido una buena limpieza primero.

Lo primero que hace el sistema es depurarse de toda materia extraña que congestione el sistema y sus vías de eliminación y purificación. Toda el organismo va a verse afectado. Puede haber fiebre, dolor en los huesos, en los músculos o de cabeza, agotamiento, sudor copioso, cambios de temperatura, náuseas, mareos, diarreas y muchos otros síntomas parecidos a enfermedades  sufridas anteriormente.

Van a reaparecer síntomas de viejas dolencias o enfermedades que habían sido padecidas y tratadas con drogas. Luego puede sobrevenir una eliminación tóxica o putrefacta por cualquiera de los sistemas o por cada uno de ellos en secuencia determinada. Si viene por el sistema urinario se puede producir una aparente cistitis, una inflamación renal o molestias que pueden aparentar una infección grave de los riñones. Los síntomas son idénticos a este tipo de afecciones que se padecieron alguna vez.

Esto es serial de que la sangre necesita limpiarse. Dichas señales no deben ser motivo de alarma. Como vera más adelante, si se persevera, en pocos días habrá cesado todo y la naturaleza nos dirá que vamos en progreso positivo. A pesar de la crisis y las molestias que esta acarrea, sentiremos el alivio de la recuperación.

Lo primero que sucede es una limpieza parcial de todos los órganos. Luego se ha de ir produciendo una limpieza local e individual de cada uno de ellos comenzando desde la cabeza hasta los pies o desde los pies hacia la cabeza. En otros, ha de comenzar del tronco hacia arriba o hacia abajo. Es difícil determinar cómo ha de suceder y en qué orden. Cada caso tiene sus peculiaridades, pero la limpieza se ha de producir y sabemos dónde se manifiesta porque las síntomas son evidentes.

El cerebro y las zonas frontales de la cabeza drenan por la nariz, por la garganta y hasta por los oídos. Parte de la mucosa que se desprende del cerebro baja en forma de catarro nasal sin expectoración bronquial. Si se nota una flema blanquecina  y pegajosa puede estar drenando colesterol del cerebro y se puede sentir un poco de desbalance en lo que limpia. A veces se producen ambas cosas. Si hay expectoración bronquial, se produce desintoxicación del cerebro por las fosas nasales y la garganta. Cuando sucede esto, se deben hacer limpiezas intestinales continuamente, de manera tal que dicha sedimentación pueda ser eliminada a la mayor brevedad posible o, de lo contrario, se producirán náuseas y rechazo metabólico.

En las extremidades la limpieza se produce desde las áreas más distantes al corazón, desde las arterias subclavias a las venas cava inferior y superior. Lo mismo sucede a través del sistema linfático, llevando paralelamente la misma trayectoria. Así también drena el sistema muscular, el sistema nervioso, el óseo, etc. No es de extrañar que durante la CRISIS se sientan dolores en los huesos, en la zonas musculares y trastornos del sistema nervioso, pues cada célula ha de experimentar su limpieza y esto no ocurre desapercibidamente. A veces no se duerme bien un día, pero el siguiente duerme en exceso por lo que le cuesta trabajo despertarse.

Toda la proteína y las grasas almacenadas, obtenidas de las células de carne de animales muertos y de otros alimentos grasos que obtuvimos al comer cadáveres, tienen que ser eliminadas para ser sustituidas por las proteínas y grasas naturales provenientes de los vegetales. A  este  proceso  se  le denomina en medicina natural  "REABSORCION CELULAR" .

La reabsorción celular es un proceso orgánico-químico que se produce gradualmente desde el núcleo de la célula hasta el protoplasma. Su duración se produce en etapas de ciclos que se completan hasta su total instauración en el sistema, lo que puede tardar hasta siete años en una persona que mantenga un nivel acido normal y una alimentación totalmente vegetariana.

Este proceso es lento y el organismo hará los ajustes necesarios en cada ciclo de tiempo mientras ocurre la recuperación. La primera etapa de esta limpieza, para una persona promedio que ha comido carne, que ha usado aspirinas y otros analgésicos, café, cigarrillos, sodas y no ha usado drogas más fuertes puede durar un ario. Estas personas sufren la CRISIS a los pocos días de haber comenzado y, de ahí en adelante, comienzan a sentirse mejor hasta su próximo ciclo o su siguiente etapa de crisis.

Las etapas de crisis seguirán ocurriendo esporádicamente lo que ira restableciendo la salud poco a poco, pero de forma cada vez más sólida.

Es importante anotar las fechas de las manifestaciones de la crisis pues, como veremos, estas se han de repetir en menor grado durante el segundo año si se ha permanecido en et tratamiento y se han obedecido las leyes de la salud.

La persona que esté pasando por este proceso, sentirá algunas de las mismas sensaciones sintomáticas que en esa misma época sintió el pasado año, pero con la diferencia, de que ahora es menos molesta y duradera. La mayor parte de las veces desaparece en termino de horas si la dolencia no fue parte de un estado crónico.

Si fue parte de un estado crónico, entonces, dichos síntomas pueden ser un poco más evidentes y molestos. Pero lo más importante de todo, es que viene el recuerdo en la misma época, dando evidencia de que todavía las defensas recuerdan y luchan. La cronología del proceso es perfecta de acuerdo a los ciclos de la naturaleza. En mujeres que tuvieron hijos, se sentirán los síntomas del embarazo, justamente en las fechas cercanas al nacimiento de cada hijo.

Estas etapas depurativas se han de presentar año por año haciéndose menos evidentes y más débiles hasta desaparecer por completo. Sin embargo, como exprese anteriormente, la total restauración de un organismo que ha sufrido los embates de las drogas, los estimulantes, las carnes y otras substancias dañinas, puede durar hasta siete años. Demos gracias a Dios porque nos ha permitido descubrir tan maravilloso tesoro oculto en nuestra naturaleza.

Algunas etapas de la limpieza que comienza con la crisis curativa producen síntomas análogos a enfermedades padecidas cuyas características podemos reconocer fácilmente. Cuando se produce el rechazo por parte de nuestras defensas, se inicia una reacción en cadena que afecta cada órgano. El proceso se produce de una manera diferente en cada persona, pues sus manifestaciones son impredecibles, tanto en términos de tiempo, orden de aparición o características. Por lo tanto, es imposible hacer un manual que defina el orden de dichas etapas, pero su seguimiento es sencillo y pueden ser fácilmente reconocidas. Lo más importante es saber que si se han obedecido la ley natural y las recomendaciones señaladas por el naturista, los resultados han de ser positivos en todo momento, aun cuando la persona se sienta muy mal por un tiempo.

No se debe temer a que el proceso falle, pues hay una ley natural que nos protege y es que ''no se produce la crisis hasta que el organismo está preparado para ganar la batalla ". Repetimos nuevamente: el organismo NO se lanza al ataque hasta no estar seguro de que dispone de los recursos que le garantizan el éxito de la empresa. Este proceso es desconocido para la ciencia, pues la practica medica es intervenir y para eso se introduce siempre un elemento extraño que inhibe al organismo de desplegar todos sus recursos en la forma natural adecuada.

Cuando un enfermo se recupera en un hospital donde se le han suministrado drogas, lo hace casi siempre porque sus defensas naturales son tan fuertes que aun sobre la química de las drogas, la naturaleza se repone. Las drogas interfieren con el sistema inmunológico creando una fase artificial y momentánea que imita lo que las defensas naturales hubieran hecho si le hubiéramos proporcionado los recursos, la oportunidad y el tiempo. Aun así, la naturaleza es tan fuerte, que a veces se produce recuperación a pesar de las drogas químicas o, mejor dicho, ocurre mejoría incluso en estos casos si así se le puede llamar. Se puede decir, de esta manera, que muchas personas curan a pesar de las drogas y lo hacen por la fortaleza de la naturaleza en vez de por la efectividad de las drogas.

Siempre que se administran drogas a un paciente, se sabe que el efecto nocivo de dicho medicamento es mayor que el efecto curativo que pueda tener, si alguno. Partiendo de esa premisa, de que la droga no cura, sino que esconde las causas a través de un ataque a síntomas, llegamos a una serie de conclusiones axiomáticas que se producen espontáneamente en la Medicina Natural y que son parte de un patrón:

Un estado suprimido, es un dolor diferido. Por ejemplo, si se suprime un catarro por un tiempo, cuando reaparece puede ser una bronquitis y si esta se suprime se convierte en pulmonía. Por lo tanto,  un  catarro   suprimido   puede   causar   una   pulmonía. De la misma forma, pero a la inversa, una hemorragia nasal puede evitar una meningitis o  una diarrea puede evitar o curar una bronquitis.

Así mismo, una supresi6n de las amígdalas puede convertirse en lesión pulmonar o puede dar lugar a infecciones renales. Una psoriasis tratada con cortisona puede convertirse en cáncer de algún órgano interno o en lupus. Una bronquitis suprimida con drogas se convierte en asma crónica.   Una diabetes tratada con insulina se      complica     y        degenera    en      artritis, hipertensión, problemas cardiovasculares, ceguera, (cataratas, glaucoma, etc.). Una artritis tratada con drogas y cortisona degenera en tumores cancerosos, diabetes, hipertensión severa y Parkinson.

Estas conversiones locales de unas condiciones agudas a otras condiciones crónicas nos dan una idea del funesto papel de las drogas modernas en el tratamiento de las enfermedades comunes. Esta es una de las razones del alto incremento en la incidencia de cáncer en los últimas años, precisamente cuando más uso se ha dado a toda clase de drogas, para todo tipo de condiciones. Considerando el grave daño que los medicamentos farmacéuticos le infligen al cuerpo humano, es mejor no tener que depender de ellos, aunque la medicina moderna los siga usando a falta de algo mejor. Algunos médicos prefieren no recetarlos, pero se da el caso en que es el enfermo el que exige tal o cual medicamento. Si el médico, por saber que no es conveniente se los niega, entonces el paciente cambia de médico para que se complazca mejor.

Las drogas de hoy no pueden ser eliminadas ni metabolizadas por el cuerpo humano y son almacenadas en forma de ácidos en los tejidos de cada órgano. De esta manera, forman acumulaciones tóxicas que van reduciendo las funciones orgánicas del área hasta incapacitarla. Si además de eso, existe una eliminación deficiente a través de los canales principales, la eliminación de deshechos tóxicos no será posible y así circularan en la sangre.

 Una buena parte de los desechos de las drogas  quedaran atrapados en los grandes órganos de eliminación, pero una cantidad considerable de las sustancias no filtrables, pasaran a las áreas más susceptibles y desprovistas de mecanismos de rechazo como lo son las áreas sensoriales del cerebro, los ovarios, la próstata, el hígado y los riñones o aquellos que son reflejo de debilidades por tendencias heredadas. Estos órganos, si no han podido regenerarse de esas debilidades congénitas por la sobrecarga negativa que han recibido durante su vida, sufren el riesgo de sucumbir ante la recarga a que están sometidos. Por lo tanto, son las áreas más vulnerables para recibir la descarga tóxica y por carecer  de defensas alertas para rechazarla. Por razón de este proceso, los elementos dañinos quedan bloqueados en las áreas que enferman y degeneran. Según la cantidad de medicamentos que la persona haya usado, tratando de contrarrestar los síntomas que producen esas condiciones, la situación será más o menos grave.

La suma de todos los elementos represores y las debilidades inherentes ya mencionadas hacen que el organismo se entregue al trabajo de degradación del órgano afectado, por lo que se atrae hacia este una gran concentración de elementos tóxicos de todo el sistema. Así se libran, en cuanto sea posible, otros órganos que pudieran ser expuestos y afectados por el mismo mal. La explicación científica de este fenómeno de autodestrucción está en el capítulo de cáncer del libro Fisiopatología de Guyton.

Desde que se introdujo la modalidad de extraer los órganos enfermos de los pacientes en vez de tratar de curarlos, se han multiplicado otras afecciones, que, a su vez, dañan órganos que son vitales. Es igual que colocar un puente en un fusible que se ha fundido, en vez de reponerlo. Cuando venga la sobrecarga es posible que se queme toda la casa. Lo mismo sucede con el hígado, cuando se le elimina la vesícula, con los senos si se eliminan los ovarios, con el intestino si se suprime la apéndice, etc. Sin embargo, la misma gente va al cirujano solicitando que se les extirpen dichos órganos creyendo que con la operación va a resolver el problema. Sólo para reconocer más tarde que los mismos achaques anteriores a la cirugía y otros que se añaden, reaparecen con más fuerza. Cada órgano que se extirpa produce una falta y cada falta producirá sus consecuencias.

Por ejemplo: una mujer sin ovarios o sin útero tarda más en desintoxicarse que una que tiene su regla mensual, pues la sedimentación, que es la borra negra que baja en la menstruación y muchas de las toxinas y hormonas que son desechadas por el organismo, drenan a través del flujo menstrual.

El primer paso que debemos recordar es que hay que reconocer los síntomas de la enfermedad:   "la  enfermedad es un esfuerzo que hace la naturaleza por librarse de las condiciones resultantes de la violación a las leyes de la salud". La primera señal que se puede observar cuando se incurre en deficiencia orgánica es la perdida de energía.

En cada caso, fuera de las muy raras excepciones de asintomatología, se presentaran síntomas variados unos de otros, los cuales señalarán una causa. No obstante, hay que entender claramente que, en el concepto de medicina natural, NO EXISTEN ENFERMEDADES SINO ENFERMOS. Por lo tanto, es importante tener en cuenta que la mayor parte de las mal llamadas enfermedades por la medicina moderna no son otra cosa que la manifestación sintomática de la causa.

Por ejemplo, la alergia nasal es la demostración externa de que los pasajes del aparato respiratorio y sus órganos claves están congestionados de materia extraña y el cuerpo está tratando de eliminarlos. Cuando se usan drogas para disminuir o suprimir los síntomas, se paraliza la acción purificadora del sistema inmunológico. Este se haya trabajado poderosamente para levantar un ejército de obreros diestros para dicha labor específica, los cuales son desviados de su objetivo para enfrentar el medicamento o antibiótico administrado. Así se paraliza la acción natural del cuerpo hacia determinado enemigo y queda sujeto a la acción temporera de defensas externas prestadas que sólo afectan la forma de actuar del organismo, pero no resuelven el problema porque la causa o el mal sigue donde siempre estuvo.

Cuando pasa algún tiempo, la condición regresa. No obstante, algunas personas tienen un organismo con tan  buenas  defensas, que aun con el medicamento persiste y rechaza la materia extraña acumulada.

 CAUSAS

Para la  medicina moderna la causa de la mayoría de las enfermedades es de origen desconocido. Este gran enigma que se crea por no haber un cuadro claro de las enfermedades  y  sus causas, no les permite prescribir tratamientos que realmente curen dichas condiciones. Sin embargo, la causa como la cura son conocidas en la Medicina Natural. No obstante, los síntomas son el aviso o la señal que el cuerpo emite de que existe una anomalía orgánica o causa. Es importante que aprendamos a diferenciar los síntomas para descubrir la causa.  Una cosa no descarta la otra.

Los conceptos que la medicina moderna ha implantado en las mentes de las personas por los últimos 50 años ha sido detrimental para la salud general de la humanidad. Pero resulta económicamente exitosa para los médicos y hospitales que se lucran de ella. Debido a que el éxito medico hoy día no se mide sobre la base de la capacidad curativa del método y  si sabre  el de su productividad económica, es importante tener en cuenta este hecho cuando tengamos que tomar medidas de salubridad todos los días o en estados de emergencia.

Como mencionamos anteriormente, los síntomas son la señal que el organismo emite para avisar de que algo anda mal. Cuando son tratados y reprimidos, la verdadera causa no desaparece coma algunos piensan. La causa persiste y generalmente degenera como consecuencia de la debilidad que los medicamentos producen en las defensas naturales. En otros casos, cambia de foco y en su lugar aparece otra enfermedad iatrogénica que hace cierto el viejo adagio: "El remedio es peor que la enfermedad".

La primera lección de salud es "la prevención". "Una onza de prevención vale más que una tonelada de curación". Los que estudian las leyes universales de la salud se convierten en ejemplos vivos de su obediencia. Poner en armonía el cuerpo humano con las maravillosas leyes físicas que lo gobiernan es una experiencia viva del más interesante y provechoso estudio que el ser humano pueda hacer. En cada vuelta del camino es de esperarse un gozo y una satisfacción que sólo una perfecta y armoniosa salud pueden producir. Arrancar los secretos de la salud del libro de la naturaleza proporciona gozo físico y espiritual al que lo ejerce. Ciertamente es una satisfacción que se basa en hacer el bien y reponer las pérdidas del  organismo  ante  una  medicina  industrializada  y  mayormente comercial.


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